
no te detiene el espejo,
sabes qué dice de ti
sabes que sabes saber.
Hay una rara mañana
con un torpe amanecer;
hay infantil intuición:
falla mi beso en tu piel.
Soñar sí cuesta y cuesta mucho;
soñarte es un precio mortal;
lo sé porque lo cobraste
desde antes, desde ayer.
¿Cuál noche es la que te espera
en mi lecho de papel?
Todas las noches que vengan:
todas las noches después.




















