
El viento del norte busca tu cuerpo
y también el mío,
cada uno en su lado de la cama.
Tengo cientos de abrazos aguardando
un frío penetrante
para estrenar un soplo de amor
que aún te guardo.
Es posible que cierres la ventana
intentando recluir afuera a la madrugada,
que no pueda salir a nuestro cuarto,
que se quede llorando su intemperie.
No te alejes.
quiero que me rocen tus brechas somnolientas,
quiero un “muero por ti” de tus adentros.
Desnúdate, mujer, porque hace frío.
y también el mío,
cada uno en su lado de la cama.
Tengo cientos de abrazos aguardando
un frío penetrante
para estrenar un soplo de amor
que aún te guardo.
Es posible que cierres la ventana
intentando recluir afuera a la madrugada,
que no pueda salir a nuestro cuarto,
que se quede llorando su intemperie.
No te alejes.
quiero que me rocen tus brechas somnolientas,
quiero un “muero por ti” de tus adentros.
Desnúdate, mujer, porque hace frío.


